MI PROCESO DE TRABAJO (III)

Tras el proceso de búsqueda de la información toca pasar a la acción, y centrarse en hacer algo con toda esa información tanto del briefing como de la que hemos coleccionado.
En este momento, habría que empezar a bocetar, y experimentar, siempre en base al briefing y a la información con la que contamos.

Experimentar no es algo que tenga que ver con la suerte, si no con el conocimiento, todo cuanto experimentemos, debemos basarlo en lo que sabemos, no en el azar. Se dice que muchos descubrimientos nacen de la casualidad, no creo que sea exactamente eso, en general siempre suele haber un largo proceso de trabajo, una gran búsqueda de posibles soluciones. Esta puede venir en cualquier momento, tal vez en los momentos en los que estamos menos relajados, puede llegar esta inspiración, pero no llega sola, si no pensamos en buscar una solución y nos esforzamos, nunca llegará. Hay que probar, y equivocarse, y de la equivocación puede salir la solución.

MI PROCESO DE TRABAJO (IV)

Llegamos a la parte final de mi proceso de trabajo.
Esta parte es la que se refiere a la producción, y los detalles finales.

Tras haber presentado al cliente la idea y haber conseguido su aprobación, nos queda producir esas ideas, dotándolas de estilo, para que puedan transmitir mejor el mensaje.

En esta parte, deberíamos representar lo mejor posible nuestra idea, para que cuando el cliente la vea, no se lleve sorpresas. No basta solo con buenas palabras o ideas, hay que tener claro que podemos producir lo que le hemos dicho al cliente, de no ser así es mejor buscar otra idea, pero cambiar de idea una vez el cliente haya aprobado los cambios, no es una buena costumbre. Está claro que nunca sabes lo que va a pasar en un trabajo, todo se puede poner en tu contra, pero debemos evitar prometerle al cliente algo, a sabiendas de que no vamos a poder realizarlo, eso es poco profesional. Si no sabemos hacer algo, o bien no tenemos tiempo, podemos buscar ayuda de quien pueda hacerlo, pero es nuestra responsabilidad ofrecer al cliente lo que le hemos presentado anteriormente.

ILUSTRAR NO ES SOLO DIBUJAR

Es una idea muy frecuente asociar la idea de ilustrar a la de dibujar, cuando no es siempre así, si no que dibujar es solo una técnica mas.

La verdad es que hay muchas técnicas para ilustrar que no son dibujar, puedes hacer collage, fotografía, o crear mediante formas geométricas, como en mi caso.

Por supuesto que todo es mas fácil si conoces algunas técnicas de dibujo, eso siempre te va a ayudar, pero tampoco es necesario dibujar como Otomo para ser ilustrador.

Si no se te da bien un estilo, intenta otro, si no eres capaz de dibujar con un lápiz, intenta trabajar con un ordenador, pero no te eches atrás, ni intentes destacar en algo que no dominas, salvo que para ti sea muy importante destacar en ese estilo, pero creo que todos somos buenos en algo y en la mayor parte de los casos, es porque eso en lo que destacamos nos gusta, así que si eso es lo que te gusta, intenta vivir de ello y no de lo que no te gusta.

APRENDIZAJE CREATIVO

Desde que empecé a estudiar, me di cuenta de que si no me llamaba mucho la atención, era incapaz de memorizar algunos conceptos, y ni siquiera me planteaba ponerme a estudiar alguna materia que no me atrajese.

En un momento de mi vida, tuve claro a lo que me quería dedicar en la vida, y me di cuenta que había algunas cosas que me gustaba estudiar, y otras no, por lo que supe, que a menos que encontrara algún método para aprender sin esforzarme demasiado, jamás aprobaría estas asignaturas.
Por ello empecé a analizarme como estudiante, ya sabía que no me motivaba mucho estudiar algunas asignaturas, pero necesitaba aprenderlas porque me resultaban de utilidad. A raíz de todo esto, me di cuenta de que para aprenderlas sin mucho esfuerzo, debía resumir todo bastante algunas veces en una o dos palabras, y a raíz de eso poder desarrollar. De este modo, era más sencillo memorizar unas cuantas palabras, que me servían como esqueleto de lo que en el examen desarrollaría. La verdad es que siempre fui muy fan del menos es más, pero en ese momento, mucho mas (o mucho menos, si menos es más)

LA IMPORTANCIA DE TOMAR NOTAS

Por lo general, los procesos creativos conjuntos, tienen la particularidad de que cuanto mayor y más activa sea la participación, la posibilidad de llegar a una idea mejor, aumenta exponencialmente, al contrario que en un proceso individual.

La verdad es que es algo que a veces puede echarse de menos, sobre todo porque la mayoría trabajamos solos, y en contadas ocasiones, podemos realizar algún proyecto conjunto.

La primera reflexión sobre esto, es que si no solemos tener la posibilidad de colaborar con otros creativos, puede ser una buena opción apuntarse a talleres presenciales o actividades donde podamos coincidir con mas gente. Por experiencia, sales de estas actividades con la cabeza llena de ideas y con muchas ganas de crear. Evidentemente no me refiero a copiar las ideas del resto, pero siempre es mas sencillo que se nos ocurra una idea a raíz de un pensamiento de otro, da igual que no sea una idea, y tampoco la nuestra tiene que ser igual que la suya, en realidad muchos buenos inventos se han inspirado en otros, y eso no los hace peores o menos prácticos.

La segunda reflexión es que si al menos no tenemos a alguien más en un proceso creativo, tomemos notas.
Por ejemplo, cuando trabajo en un naming, suelo hacerme un brainstorming conmigo mismo, es decir, en una primera fase voy apuntando todas las ideas que se me ocurren, aunque sean absurdas. En una segunda fase, voy asociando las que entre ellas pueden tener sentido. Hay veces que una palabra no suena bien, pero junto a otra sí. Lo creáis o no, así salió el nombre stereoplastika.

Hay quien dice que hay que tener una libreta para apuntar las ideas importantes, yo digo que hay que apuntarlo todo, hasta lo más absurdo o lo más ilógico. Puede que sólo sea ilógico en ese momento, porque no hemos conseguido la pieza que falta para formar el puzle◼

DISEÑAR GRÁTIS

Una duda que prácticamente todo diseñador gráfico, ilustrador, se plantea en algún momento, es la de hacer algún que otro trabajo gratis. En cuanto a este tema, las opiniones son diversas, y la mía, pretendo que sea una más, y que para nada influya en la decisión de cada uno como profesional.

Desde mi punto de vista, es importante ayudar a quien quiere mejorar las cosas, pero no tiene los medios, aunque hay una diferencia entre eso y trabajar grátis.


Personalmente no tengo ningún problema en realizar colaboraciones en diferentes proyectos, siempre que estas cumplan una serie de requisitos, de hecho, me gusta realizar estas colaboraciones al margen de mi trabajo, lo hacen un poco mas gratificante.

Primero: El proyecto me parece interesante.

Segundo: La persona o colectivo que me propone la colaboración, realmente no podría pagarme, y no se va a lucrar con mi trabajo. No considero lucrarse el hecho de vender un proyecto para asumir los gastos de producción del proyecto.

Tercero: Se respete mi autoría

Cuarto: Tenga libertad creativa. No suele ser ningún problema, ya que quien me contacta, sabe bien lo que hago, y confía en mi criterio.

Quinto: Tenga tiempo. Por lo general siempre suelo aceptar proyectos pequeños, que pueda realizar en una tarde, creo que quien pide colaboración, debe buscar pequeñas aportaciones de mucha gente, en lugar de pedir mucho de alguien concreto◼