
 ¿Quién dijo que ser editor era arriesgado? Hace años, cualquiera que nos hubiésemos planteado el reto de montar una editorial, nos encontrarÃamos con un gran inconveniente: La producción. Producir un libro requerÃa de una gran inversión solo a nivel de producción, no digamos ya meternos en temas promocionales. Un gasto, no al alcance de cualquiera, y que dificultaba en todos los sentidos la competencia con las grandes editoriales ya asentadas.
 Hasta ahora, la producción de libros se limitaba a los procesos de impresión offset. Proceso que comienza a ser rentable cuando se realizan muchas copias. Algo impensable para alguien que comienza en el mundo editorial, dada la inversión inicial que requiere. La única forma de rentabilizar cada libro, serÃa producir muchas unidades, con el riesgo que eso supone.
 A dÃa de hoy, con los avances tecnológicos en cuanto a impresión, el medio digital, ha permitido que se puedan producir solo las unidades que se necesitan, a un precio razonable. Lo que viene a conocerse como “print on demand” o impresión según demanda.
 El proceso es bastante sencillo. La mayor parte de empresas que se dedican a ello, suelen trabajar de forma idéntica. Te exigen un registro de usuario, para lo cual rellenas una ficha con tus datos, y a partir de ahà ya puedes empezar a trabajar, siempre sobre unos formatos predefinidos por ellos, que puedes descargar en su web. Para facilitar esa tarea, suelen adjuntar plantillas, que nos dan una referencia de cómo preparar el documento. Una vez realizado nuestro libro, lo subimos a nuestra cuenta, y ellos se encargan de imprimirlo. Esto solo ocurrirá cuando alguien lo pida.Â
 De esta manera nos evitamos todos los aspectos de producción, almacenamiento, y distribución, ya que ellos se encargan de todo, y los precios suelen ser competitivos, suelen rondar sobre los veinte y treinta euros, dependiendo por supuesto del tamaño, la encuadernación y algunos detalles que son determinantes, como si está impreso en blanco y negro o a todo color.
 Disponen de una gran variedad de formatos y encuadernaciones, y la calidad de los acabados es bastante aceptable, aunque entre unas y otras suele haber bastante variación en cuanto a esto.
 En un principio, estaban enfocadas sobre todo a novela, relatos, poemas, pero han acabado abriéndose a otras propuestas, como libros de diseño, fotografÃa, ilustración, o incluso cómic.
 Evidentemente, en cuanto a libros de diseño se refiere, resulta difÃcil competir con gran parte de las ediciones realizadas, ya que estas suelen a menudo editarse en formatos experimentales, como pueden ser tintas especiales, barnices, cantos redondeados, diferentes tipos de papel. Lo cual puede resultar un pequeño handicap a primera vista, ya que estas imprentas se encuentran bastante limitadas en ese aspecto, no olvidemos que su filosofÃa es precisamente unificar cuanto más mejor y asà abaratar costes de producción. No es ninguna razón de peso, si tenemos en cuenta lo que costarÃa realizar una edición impresa personalizada de un libro de diseño, ya que se nos escaparÃa de las manos.
 Desde luego es una opción para diseñadores gráficos novel, que quieren tener una edición tangible de su trabajo, y de otra manera no podrÃan permitÃrselo.
Algunas imprentas que realizan este tipo de impresión, son:

2 Comments
¡Vaya, no habÃa leido hasta el final!
Ya me parecÃa a mi que por algún lado tenia que estar…
Me referÃa a Lulú.com. No leà el artÃculo hasta el final y escribà un primer comentario recomendando esta web. Al publicarlo me he dado cuenta de que si que la habiais puesto, pero dió igual, porque el comentario finalmente no apareció.
Esto es empezar la mañana bien, jajaja.
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